martes, 30 de agosto de 2011

El desarrollo y las industrias

Las industrias que en los últimos cincuenta años han pasado a ocupar el centro de la economía son aquellas cuyo negocio es la producción y distribución de conocimientos, y no la producción y la distribución de objetos. En realidad, todas las industrias tradicionales que se las han arreglado para crecer en los últimos cincuenta años han crecido porque se estructuraron en torno al conocimiento y a la información convertida en conocimiento útil. Los superricos del viejo capitalismo eran los barones del acero del siglo XIX. Los superricos de la bonanza después de la Segunda Guerra Mundial son los fabricantes de computadoras, los productores de soft- ware, de programas de televisión; o Ross Perot, el constructor de un negocio que instala y maneja sistemas de información. Ya no es posible realizar grandes utilidades haciendo o moviendo cosas. Y ni siquiera es posible hacer grandes utilidades controlando el dinero.
Hoy los bancos comerciales están en dificultades en todas partes. El margen entre lo que pagan y lo que cobran por el dinero se está estrechando constantemente. Ya no pueden vivir del rendimiento del dinero. Para poder sobrevivir tienen que cobrar por dar información convertida en conocimientos útiles. Cada vez es menor el rendimiento de los recursos tradicionales: capital, trabajo y tierra (recursos naturales). El único o por lo menos el principal  productor de riqueza hoy es el conocimiento. Cómo se comporta el conocimiento en su papel de recurso económico, no lo entendemos aún del todo. No hemos tenido la suficiente experiencia para formular una teoría y ponerla a prueba.
Lo único que podemos decir por ahora es que necesitamos tal teoría. Necesitamos una teoría económica que coloque el conocimiento en el centro del proceso de producción de riqueza. Sólo ella puede explicar por qué los recién llegados, especialmente en el campo de la alta tecnología, pueden barrer el mercado casi de la noche a la mañana y expulsar a todos los competidores, por más que estos se hayan atrincherado como lo hicieron los japoneses en el mercado de bienes económicos de consumo y en el mercado de automóviles, de los omputadores... fueron desarrollados proporcionalmente, Alemania Occidental invertía tanto dinero y talento en estas áreas como los Estados Unidos, y acaso más. Producía una regular cantidad de nuevo conoci- miento, pero había fallado notoriamente en convertirlo en innovaciones prácticas. El nuevo conocimiento ha permanecido allí en el terreno de la información, pero no se ha hecho productivo.




Para entender a la sociedad del conocimiento...


Doscientos años después de la Revolución Industrial, se está produciendo en el mundo un salto cualitativo trascendental: estamos pasando a un nuevo modelo de organización de la sociedad y de la economía, la sociedad postcapitalista.
La economía seguirá siendo una economía de mercado y de mercado mundial.
La crítica del mercado como organizador de la actividad económica se remonta a Aristóteles. La mayoría de los cargos que se le hacen están bien fundados. Pero como lo dijo hace más de cien años nada menos que el gran anticapitalista Karl Marx, el mercado, a pesar de todas sus
imperfecciones, sigue siendo muy superior a todas las demás maneras de organizar la actividad económica –cosa que se ha probado ampliamente en los últimos cincuenta años–. Sin embargo, la sustancia de la vida económica ha cambiado radicalmente.

En la nueva sociedad el verdadero recurso dominante y factor de producción de riqueza absolutamente decisivo no es ya ni el capital, ni el trabajo, ni la tierra –los recursos naturales, decimos ahora–. Es el conocimiento.
En la sociedad que vendrá después del capitalismo, el conocimiento se convierte en el factor determinante de la competitividad de los pueblos en los mercados internacionales. Y consiguientemente, en la causa principal de su prosperidad económica.
Esta nueva teoría económica coloca el conocimiento en el centro del proceso de producción de riqueza.

No se trata, empero, de cualquier tipo de conocimiento. Hablamos de conocimientos útiles, de conocimientos que producen. Y el conocimiento sólo es productivo si se aplica para lograr una diferencia vital.
Albert von Szent Györgyi, 1893-1990, húngaro-americano ganador del Premio Nobel, revolucionó la fisiología. Cuando se le pidió que explicase sus triunfos, los atribuyó todos a su maestro, un oscuro profesor de una universidad provincial húngara:
Cuando obtuve mi doctorado, me propuse estudiar la flatulencia, de la cual no se sabía entonces nada, ni se sabe aún. “Muy interesante”, dijo mi profesor, pero “nadie se ha muerto jamás de flatulencia. Si uno obtiene resultados, lo cual siempre es incierto, lo mejor es obtenerlos en un campo en que ellos hagan una diferencia vital”... “Por esta razón –agregó Szent Geörgyi–me dediqué al estudio de la química básica y descubrí las enzimas”.



                                                                                


¿Quien es Peter Drucker?

“Fue el primero de los futuristas analíticos y el primero de los filósofos de la administración”, escribió Wall Street Journal. 
“El más destacado pensador acerca de administración del tiempo”, lo ha llamado Harward Business Review. 

Peter Drucker es el autor más conocido del área gerencial. Sus obras están traducidas a 20 idiomas. Y es uno de los más grandes asesores empresariales norteamericanos de todos los tiempos.
Nació en Viena, Austria, en 1909.
Se doctoró en derecho por la Universidad de Frankfurt en 1931. Y ejerció también, por entonces, el periodismo. Los nazis trataron de atraer al joven Drucker con un cargo en el Ministerio de Información. Su respuesta fue la publicación de una monografía muy elogiosa de Stahl, personaje judío de la época La obra fue proscrita y retirada de la circulación. Drucker tuvo que marcharse precipitadamente a Londres. Era el año 1933. En 1937 emigra a los EE. UU., país donde se estableció definitivamente.
El vicepresidente del Consejo de Administración de la General Motors –la GM.–, Donaldson Bros, le encargó un estudio de aquella organización. Este se publica en la primavera de 1946 con el título de Concept of the Corporation: un excelente análisis de la descentralización de la GM., característica que el famoso Alfred P. Sloan le había impreso a esa megacorporación. Concept of the Corporation le otorgó a Drucker presencia y autoridad entre los especialistas del área de administración. Siguió una abundante publicación de artículos. La revista Fortune difundió por vez primera en 1949 un trabajo suyo.
En 1950, Drucker entró a formar parte de la facultad en la Universidad de Nueva York, con su primera cátedra de Administración. Y empiezan a multiplicarse las solicitudes de asesorías.
En 1954 publicó The Practice of Management. Esta nueva obra recibió comentarios muy elogiosos en dos páginas que le dedica la revista Busi- ness Week de Nueva York: “Peter F. Drucker, maestro y consultor, ha barrido el campo... Como tantos precursores en las artes y las ciencias este libro vendrá seguido, posiblemente, por muchos otros. Pero es pro bable que será el mejor en su clase por mucho tiempo”.
Las críticas favorables se sucedieron. Resultó un éxito de librería. Y su autor, a los 45 años, quedó constituido como autoridad en administración de empresas.
A Peter Drucker lo buscan entonces de todas partes para consultorías y conferencias. Y se consagra también como escritor calificado de artículos de esta especialidad.
Fue orador invitado de la Escuela de Negocios de la Universidad de Harvard en 1958, cuando los festejos de su cincuentenario. En 1955, Harvard Business Review lo tiene como colaborador en sus páginas.
Una de sus últimas publicaciones ha sido La Sociedad Postcapitalista, editada en 1993. En ella explica la naturaleza de la sociedad del conocimiento, y adelanta cómo será la educación entonces: una visión genial, que permite a estadistas, ministros de educación, rectores universitarios y educadores de avanzada adelantarse cien años a los acontecimientos.




martes, 23 de agosto de 2011

Sociedad de la información

Patricia Taylor B.

“SOCIEDAD DE LA INFORMACION”

Día a día el ser humano esta en el intento de innovar y superar lo actual para llegar cada día mas lejos para ser mejores a los demás, para ampliar nuestros conocimientos y esto es posible gracias al fácil acceso que la mayoría de las personas que integramos una sociedad tenemos a la tecnología y a la información, que es casi ilimitada. Se podría ver a la sociedad de la Información como una etapa de desarrollo social  y cultural que sobre sale y distingue la capacidad de sus diferentes integrantes para obtener y compartir cualquier información, desde cualquier lugar y en la forma que queramos para su mejor uso y aprovechamiento.

La tecnología nos facilita la creación, la distribución y la manipulación de la información, son parte muy importante en las actividades sociales, culturales y económicas ya que permiten la multiculturalidad entre la gente que tiene acceso a esa información que puede ser publicada y vista desde cualquier parte del mundo. La mayoría de la gente somos parte de la sociedad de la información ya que se puede publicar cualquier tipo de información y al mismo tiempo obtener información de regreso de otras personal, lugares, empresas, países etc. Esto es descrito como factor diferencial ya que cada quien tiene la cantidad de información que desea y la maneja a su gusto. El flujo de información es tan grande que en cuestión de segundos podemos tener grandes cantidades de información para transformar y aprender algo en lo que tengamos interés.

La forma de actuar, de la gente que tenemos fácil acceso a la información, muchas veces es manipulada por el tipo de información que recibimos, ya que esta información puede ser mal interpretada o captada diferente, lo cual cambia nuestra forma de actuar y pensar. Conforme se van transformando nuestros valores y actitudes, podemos decir que nuestra cultura, sociedad y uno mismo cambia y esto puede ser para bien o para mal. La sociedad de la información puede ser útil para evitar el estancamiento social y para extender nuestros horizontes ya que existe un constante movimiento e intercambio de información entre la sociedad. La sociedad de la información no podría ser sin el progreso, modernidad y crecimiento que va de la mano de las tendencias y los cambios tecnológicos y científicos de las sociedades modernas. Esta información es captada desde los diferentes tipos de medios informáticos que existen tales como la radio, la computadora, la televisión, las revistas, etc.

Desde mi punto de vista la sociedad de la información es una puerta que nos puede llevar a caminos muy grandes pero también puede manipular nuestra forma de pensar ya que podemos captar la información de la manera equivocada, y así cambiar nuestra forma de pensar en muchos aspectos. No siempre la información a la cual tenemos acceso es verdadera, ya que puede ser manipulada casi por cualquiera y así crear confusiones en nosotros los cual nos perjudica. En conclusión si ocupamos la información correctamente se puede llegar a hacer grandes cosas podemos mejorar tecnológica y mentalmente como individuo y como sociedad ya que la información extiende nuestras barreras y nos da un multiculturalismo que nos hace tener una mayor visión hacia un mundo lleno de tecnología y de información, al mismo tiempo que crece nuestro conocimiento en diferentes temas relacionados con nuestras vidas diarias.